
Contrataste otro abogado para reemplazar al que se fue, y lleva meses sin poder decidir solo
Contrataste otro abogado para reemplazar al que se fue, y lleva meses sin poder decidir solo
El abogado que se fue de tu bufete llevaba tres años ahí. Sabía qué juez prefiere qué tipo de argumento, cuándo vale la pena negociar y cuándo no, qué cliente necesita que lo llames tú y no un correo. El que contrataste para reemplazarlo es bueno — tiene el título, tiene la experiencia — y aun así, cinco meses después, te sigue preguntando cosas que el anterior resolvía solo.
No es que el nuevo sea peor. Es que el criterio del bufete — las mil decisiones chicas que no están en ningún código ni en ningún reglamento — vivía en la cabeza del que se fue, y nadie se lo pasó al que entró, porque nunca estuvo escrito en ningún lado para pasárselo.
Cada vez que alguien se va de tu bufete, no solo pierdes a la persona. Pierdes el tiempo que te toma volver a enseñarle a alguien nuevo lo que el anterior ya sabía — y ese tiempo lo pagas tú, en horas de supervisión, en casos que se demoran, en clientes que notan que algo cambió.
La salida no es contratar mejor. Es que, mientras el abogado que se fue todavía estaba, cada decisión que tomaba sobre un caso que no era obvio quedara registrada como criterio del bufete — no solo como el expediente cerrado, sino como el por qué decidió así. Cuando llega el reemplazo, no tiene que reconstruir ese criterio desde cero preguntándote a ti cada caso: lo encuentra ya consultable, y empieza a decidir solo en semanas, no en meses.
Esto es la empresa consultable de la que hablan Diana Hu, de Y Combinator, y Jack Dorsey: nada importante vive solo en la cabeza de una persona, ni siquiera la de tu mejor abogado.
Opero 3 negocios con 6 personas. Cuando alguien nuevo entra a Hubly Ads o a Vera, no empieza preguntándome todo — el criterio ya está donde lo puede consultar.
En el workshop vemos cómo sacar el criterio de tus abogados senior del expediente cerrado y ponerlo donde el próximo que contrates lo pueda usar desde el primer mes, no desde el sexto.